18 mar. 2026

Asunciónico Día 1: Una detonación de placeres

Por Orlando Salerno

654014199_18580256344037757_4590520860184430986_n.jpg

El Día 1 del Asunciónico 2026 fue un estruendo de energía a vapor que liberó un estampido sónico por la presión intensa de los ruidosos actos nacionales e internacionales.

El inicio de la edición de este año estuvo marcado por el paso de los grupos más rockeros, que desfilaron en el Parque Olímpico, entre ellos: NOD, Steinkrug, Kuazar, Viagra Boys, Villagrán, Interpol, Turnstile, Deftones y la cuota electrónica incasillable de Skrillex.

La organización del festival adelantó el set time de la primera jornada por precaución, debido a que se avecinaba una fuerte lluvia para esa misma noche. El día martes 17 de marzo estuvo muy húmedo, con cielos grises y una resolana casi radiactiva que iluminaba los escenarios cada vez que las nubes lo permitían.

A tempranas horas, los nacionales de NOD fueron los encargados de romper el hielo, seguidos de los Steinkrug, quienes se presentaron ante un público mayoritariamente joven que comenzaba a llegar y que comenzó a poguear a la hora que subieron los Kuazar a tocar con machete en mano.

El cupo más rockero de los paraguayos sirvieron de antesala a la primera visita internacional del Día 1, provenientes de Estocolmo, Suecia, los vicerales y caóticos Viagra Boys, quienes fueron claves en el desarrollo del resto del festival.

Se trata de la primera visita de este grupo de culto que cada vez adquiere más seguidores, y tras su show en Asunción, muchos compatriotas ya los quieren ver de vuelta.

Se trata de un grupo cuyo contenido se basa en la sátira social, con humor de clase obrera, burlas a la hipermasculinidad y la critica a la extrema derecha, a través de la voz y presencia despreocupada de su irreverente vocalista Sebastian Murphy.

Mediante bajos distorsionados, guitarras disonantes y una voz de crooner, las canciones del grupo están por momentos acompañados de un fundamental saxofón psicodélico, al más estilo The Pop Group, porque los Viagra Boys son uno de los herederos más honestos del post punk británico, pero con una base rítmica de medio tiempo constantemente espesa, decoradas con sintetizadores y percusiones manuales que inducen al baile en solitario, en modo trance, para luego terminar en pogos o hacer ambas cosas al mismo tiempo.

La performance resultó ser hipnótica, uno no podía quitar la mirada de Murphy, quien exaltaba al público del sector Campo a cruzar las vallas hacia el sector Campo VIP, que comenzaban a llegar. Posteriormente, él mismo Murphy fue hasta ese sector, custodiado por el público, y así se quebró la brecha. “No queremos una sociedad enferma que divide”, exclamó el líder que se despidió gritando: “Free Palestine”, mientras que el guitarrista volteó su instrumento para dar un claro mensaje: “Fuck the Fascism”.

Desde ese entonces, no hubo sectores en el predio y las vallas divisorias perdieron su función, para que el sueño del fan sea más real.

Al caer la noche, los Villagrán subieron al escenario, en lo que resultó ser una de sus presentaciones más emotivas. En su set incluyeron a invitados como Chirola Ruíz Díaz de los Kchiporros, para interpretar su colaboración “Verano 99" y no faltaron sus principales alocados hits como “Reguestón”, “Vibración”, y “Ritmo Subtropical”, para un gran cierre.

Luego llegó uno de los grupos más importantes, esperados y conocidos de la casa, los neoyorquinos de Interpol, en su cuarta visita a nuestro país, y con un baterista nuevo, en reemplazo del lesionado Sam Fogarino.

Los mismos están iniciando su gira mundial en Latinoamérica con un set que describe la angustia de forma elegante, con un Paul Banks sublime, que ofreció junto a sus compañeros uno de los shows más vehementes de sus pasos en Paraguay.

Las canciones se extendían intensamente en sus finales, con un baterista más joven que tuvo mucho que ver en la suma de emociones dentro de canciones de por sí intensas, que evocan el espíritu de la banda que se mantiene inquebrantable y que se profundiza con los años.

Los momentos más festivos se remontan siempre a sus primeros trabajos como “Evil”, “Obstacle 1", “Narc” y “PDA”, que ya son patrimonio personal de sus seguidores que evocan al “sonido Interpol”, para describir sus luchas personales y momentos de incertidumbre que son subsanadas cada vez que ellos visitan nuestra ciudad.

La primera fecha todavía no terminaba y se iba a poner más ruidosa, con el siguiente número: Turnstile.

Con dos premios Grammy recibidos el mes pasado, la banda de Baltimore se presentó por primera vez en Paraguay, en un predio sin división, donde atestiguaron el mayor mosh pit del Día 1.

Se trata de un grupo que se hamaca entre el hardcore, el punk rock anfetamínico y el thrash, porque es una banda que no conoce barreras y carecen de miedo para romperlas.

El cantante Brendan Yates es un frontman carismático, que con gritos altamente entonados logra transmitir rabia y sensibilidad al mismo tiempo, acumulando toda la atención hacia su persona y convirtiéndose en el líder de la multitud que lo llegó a alzar en andas, cuando este se bajó del escenario para sentir a su público que estaba visiblemente emocionado, como se pudieron ver las caras a través de las pantallas de la tarima.

El sudor colectivo por momentos se tornó en lágrimas, porque eso es lo que logró Turnstile, dar en la médula de sus fieles seguidores y el show se convirtió en un refugio comunitario de almas rotas, con guitarras cortantes, bajos frenéticos, percusiones tribales y una energía inagotable.

Fue una presentación tan grande como tan íntima, la más inclusiva, potente y la más celebrada por los presentes de todas las edades.

Entonces, llegaba el momento cumbre de la noche, en lo que respecta a presentaciones de grupos en vivo en el Día 1 del Asunciónico 2026.

Luego de 15 años, los Deftones retornaron a nuestro país, para el reencuentro de toda una generación y la primera vez de las nuevas, que abrazaron la música de esta veterana banda, que sigue demostrando su condición fresca y relevante, debido en gran parte a la mente artística y performativa del infinito Chino Moreno.

Subieron al escenario con el preámbulo de esa inconfundible señal de la guitarra que sangra combustible sobre un suelo ardiente, como el del Asunciónico, que luego detonó como un volcán geotérmico, cuando el resto de la banda irrumpió para abrir con “Be Quiet and Drive (Far Away)” del año 1997.

El retorno de Deftones a Paraguay ya era una realidad muy esperada, se lo disfrutaba en comunidad y sin distinción etaria. Éramos testigos de unas leyendas que se hicieron grandes bajo sus propios términos, alejados de sus pares del nü-metal y ensimismados en su evolución musical que siempre nivela para arriba y no pierde contacto con sus fieles fans.

Los momentos más celebrados llegaron con canciones como “Rocket Skate”, “Sextape”, “Hole in the Earth” y “Change”, que marcaron momentos de libido encerrado que fue liberado por los aires.

Todo eso antes del cierre con dos mega clásicos del grupo: “My Own Summer (Shove it)” y “7 Words”, para el grito catártico de cuerpos cansados de emoción y que con los Deftones en vivo sintieron una verdadera detonación de placer.

El cuerpo aún no iba a descansar, porque para concluir la intensa jornada del Día 1, el encargado en consolas de musicalizar el cierre, estuvo a cargo del multipremiado DJ y productor con alma de rockstar: Skrillex.

Se trata de otro artista disruptivo que no conoce límites y avanza sin miedo hacia propuestas de sonidos electrónicos de vanguardia que luego se ven sumamente replicados en la música pop mainstream.

Él mismo también hizo su retorno triunfal a nuestro país, luego de la primera edición de este festival que se realizó en el año 2015.

A lo largo de su set se pudo escuchar un recorrido de su carrera, ya sea por sus trabajos en solitario, como con artistas como Justin Bieber, también su paso en Jack Ü junto a Diplo y sus himnos dub step como “Bangarang”, antes de llegar a la medianoche, para un retorno masivo de remeras negras que vestían cuerpos cansados, pero más que satisfechos por el Día 1 del Asunciónico.

MÁS DE ESTA SECCIÓN
Por Orlando Salerno
El Centro de Eventos de la Universidad Americana fue testigo de una noche inolvidable: una multitud de fans colmó el lugar, envolviendo el festejo de los 25 años de FLOU con el calor de sus cánticos y una emoción latente desde el primer acorde.
Por Orlando Salerno